De repente te da por romper a llorar,
por decir que jamás me pudiste olvidar,
pero se te pasó que al marcharte de aquí,
yo quedé igual que tú, libre para elegir.
Y hubo alguien…
que se encargó de darme todo cada tarde,
que se moría por llenarme de detalles,
y palabras amables.
Si hubo alguien…
que mientras tú vivías tu vida muy aparte,
se encargaba de la mía con coraje,
y logró conquistarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario